Se diseñó un programa de formación basado en talleres de propósito personal.
La primera instancia se llevó a cabo en Lima, donde se inició la activación de una mentalidad de propósito. Posteriormente, el programa continuó en Chile con 10 talleres en tres localidades estratégicas.
Estos talleres permitieron a los participantes descubrir su propósito personal, tomar conciencia de su rol como embajadores del propósito y fortalecer los nuevos énfasis culturales.